La ley de emprendedores aprobada, ¿estamos a tiempo de un pequeño añadido?

Estimado Señor Rajoy,

leo con interés y cierta distancia emocional, que han aprobado la ley de emprendedores. Y por lo que se deduce de los artículos al respecto en los medios, han tenido ustedes a bien incluir algunas de las sugerencias (más bien clamores) realizadas para mejorar el texto original.

Permítame que mantenga ciertas dudas, hasta que no pueda leer el texto definitivo en el BOE, sobre todo después de comprobar que muchas de las medidas iniciales tenían unos titulares apasionantes y después ofrecían una descripción y ejecución desoladora.

El objetivo de la nueva Ley según su ministro Montoro, es “dar un paso más” para superar la crisis. Coincido con él, y espero que con usted, en que las empresas de nueva creación serán claves para crear empleo neto, que tanto necesitamos en España.

Parece que la ley recoge mejoras significativas en el pago del IVA, sólo cuando cobremos las facturas; y en la atracción del talento extranjero facilitando permisos de residencia a extranjeros que realicen inversiones económicas signficativas y a profesionales cualificados.  Aunque, Sr. Rajoy, el foco en el ladrillo que ponen en esas inversiones extranjeras me demuestra que siguen ustedes un tanto atados a los lastres del pasado.

Parece que se abaratará al fin la cuota de autónomo inicial y se introduce el fomento del espíritu emprendedor en toda la vida educativa, pero Sr. Presidente, volvemos a hablar de ventanillas únicas una vez más, cuando ya hemos comprobado durante años que no sirven y que agilizar los trámites burocráticos no es el principal problema de los emprendedores.

Se da un paso más para conseguir una responsabilidad limitada real, con la figura del emprendedor de responsabilidad limitada, por la que la responsabilidad de las deudas del negocio no afectará a la vivienda habitual. Pero se quedan ustedes cortos Mariano, y siguen sin estar al nivel de otros países de nuestro entorno. Además, temo que la letra pequeña ofrezca pocas garantías en este caso, es demasiado tentador enfangar el texto legal para quitarle sentido práctico.

Me alegra saber, Sr. Rajoy, que el fracaso honrado se penalizará menos, con el concepto de la “Segunda oportunidad“, por el que se podrán pactar quitas de hasta el 25% de los créditos y moratorias de hasta tres años con bancos y acreedores.

Y aunque no llegamos a los niveles de EEUU, que destinan el 23 % de sus contratos públicos a las pymes, medida que le recomiendo que analice en un futuro cercano, al menos se elevan los umbrales para la exigencia de la clasificación en los contratos de obras y servicios, (en 150.000 euros en los contratos de obras y en 80.000 euros en los contratos de servicios). Y para evitar la lacra de la morosidad pública que tanto nos ahoga, se reduce de ocho a seis meses el plazo para solicitar la resolución del contrato en caso de que la empresa adjudicataria sea una pyme. Bien.

Pero me quiero centrar, si me lo permite Sr. Presidente, en los incentivos para inversores privados, tema que me interesa particularmente. Por fortuna, amplían ustedes el límite de recursos propios de las empresas en las que inviertan los business angel para poder optar a la deducción en el IRPF desde 200.000 a 400.000 euros.

Y suena muy bien que, al aportar capital semilla en una start up te puedas beneficar de una deducción del 20% en el IRPF, con una base mínima de 20.000 euros al año.

Pero le sugiero que se lea con calma el modelo inglés “Seed Enterprise Investment Scheme” o SEIS, que ofrece grandes incentivos fiscales a los individuos que hagan inversiones semilla.

Como sé que está usted muy ocupado, le resumo sus puntos fundamentales, que no nos viene mal copiar lo que está bien pensado:

  • Los inversores pueden atribuir £100,000 en un mismo año fiscal, en varias inversiones. Y el tope que puede levantar una startups con el esquema SEIS es un total de  £150,000.
  • Los inversores no pueden tener una participación de control ni mayor al 30 % de las acciones de la startup
  • Las deducciones aplicables en el mismo año de la inversión llegan al 50 %!!!
  • Exención de impuestos por ganacias de capital por cualquier venta procedente de una inversión SEIS!!!! (nada que ver con nuestro 27%!, que casi se duplica en el caso de compra-venta de acciones en un mismo año fiscal con sus nuevas normas anti-especulación)
  • La startup tiene que ser británica y estar establecida permanentemente en UK
  • La startup tiene que tener menos de 25 empleados y menos de 2 años de vida.
  • La startup debe tener activos por menos de  £200,000

Aproveche la ocasión para tomar medidas potentes, no nos quedemos cortos. Sabremos corresponderle con honestidad, ganas y mucho, mucho esfuerzo.

Atentamente,

Marfeel, a startup story in Spain

O, cómo llevar una startup desde la idea hasta 2 millones de inversión, aquí mismo, en España.

La moda del emprendimiento sigue creciendo por acá, a ritmo casi descontrolado. Mucha gente quiere ahora montar su startup web y, ¡pum!, en un par de meses tener una valoración de varios millones, vender a Google o Facebook, y ale, a vivir del cuento.

Me encuentro muchos emprendedores wannabe en eventos, que te dicen sin despeinarse, “todavía no tengo ingresos y sólo 2.000 usuarios, pero mi valoración pre-money es de 6 millones”.

Pero, amigos, esa no es la realidad de los emprendedores.

Este camino exige mucho más esfuerzo, suerte, zozobras y alegrías de lo que parece. Emprender implica salirse de la zona de confort hacia un abismo de incertidumbres, con el propósito de hacer crecer una idea y transformarla en algo tangible.

Por eso quiero compartir la historia de unos grandísimos emprendedores, los fundadores de Marfeel, que son el ejemplo paradigmático de lo que es el camino a recorrer por una startup en este país.

Y como ya conozco vuestra querencia por los gráficos, os incluyo el “camino ideal de una startup en España” en 7 cómodos pasos :).

startup en españa

Xavi Beumala, además de un crack, era un ingeniero con amplia experiencia en empresas internacionales y el convencimiento de que se podía innovar en el sector de los medios online y su consumo en tablets.

Al poco tiempo convenció a un amigo con visión comercial, Joan Balés, para lanzarse a la aventura empresarial. Dejó un trabajo internacional en una empresa que es el destino ideal de muchos profesionales, ganando una pasta y con una importante carrera por delante, para crear Marfeel, no sólo dejando de cobrar su sueldo, si no invirtiendo sus ahorros para poder empezar.

Primero, creó un prototipo básico de su producto y se lo enseño a más de 60 personas (conocidos o no) buscando feedback desde muchos ángulos distintos.

Con ese bagaje, un powerpoint muy trabajado y muchísimas ganas, Marfeel, se plantó en Madrid para participar en el campus Seedrocket. Y allí nos consiguieron convencer, por su entusiasmo y su experiencia previa, de que podrían revolucionar el modo en el que los medios online presentan sus contenidos y publicidad en tablets.

Así pues, llegaron al primer hito de su vida como startup, consiguieron una inversión inicial de Business Angels y mentores como Marek Fodor, Jesús Monleón, Diego Soro o yo mismo.

En palabras de Xavi, “Lo más importante con diferencia de vuestra entrada es que de repente ya no estábamos solos. Gente con experiencia contrastada y de mucho éxito habían creído en nosotros y en el proyecto. ¡Eso da alas! Un primer stop-and-go- de que esto puede llegar a algo.

El otro factor que habéis aportado son las múltiples conversaciones de bar que he tenido con todos vosotros. Es de increíble ayuda poderse sentar con alguien con un visión fría, y aunque distante, hay implicación directa y sobre todo con causa de conocimiento (todos habéis pasado por las situaciones que hablábamos). En ningún caso nadie me habéis dicho lo que tenía que hacer, pero sí lo que habíais hecho y dónde os habíais equivocado. Ese es el valor que no tiene precio!”.

A los pocos meses les llegó la oportunidad de entrar en Wayra Barcelona. Con nuestro asesoramiento y ayuda para acceder a presentar sus ideas ante la gente adecuada, fueron seleccionados y consiguieron una nueva inyección de capital, además de la imagen pública y el espacio para trabajar que proporciona Wayra.

Además, Xavi y Joan no dejaron de hablar con todo el mundo, usarnos para acceder a clientes corporativos, iterar en su desarrollo tecnológico y aprender como locos sobre cómo gestionar las incertidumbres de esta fase clave.

En ese proceso tan intenso, pasaron otro de los grandes retos de las startups incipientes, un distanciamiento en las posiciones del equipo fundador. Una situación que tantas veces he visto terminar con un proyecto, en este caso fue gestionada con sentido común y generosidad por ambos, y finalmente Joan se desvinculó del día a día del proyecto.

La creciente red de contactos de calidad de Xavi y la extensión que le proporcionamos los inversores le permitió llegar a conocer y convencer a uno de los gurús de nuestro ecosistema patrio, Juan Margenat (fundador de Bongo y Plan B), y convencerle para sumarse al proyecto, como COO. Con Juan, su ambición y su experiencia en estrategia y gestión operativa, se ha formado un equipo de emprendedores potentísimo.

Esto unido a que el producto ha aprovechado su primer año de existencia para demostrar unas métricas acongojantes, con varios grandes clientes de pago y un interés fortísimo de prensa y potenciales compradores.

Por otro lado, Xavi y Juan han sabido presentarse y ganar varias competiciones de renombre nacional e internacional, para mostrar Marfeel al mundo, como TC Disrupt en Barcelona, IAB Inspiracional y TNW.

Y hace apenas unos días, han anunciado una ronda de financiación de 2 millones de US$ con algunos de los inversores más importantes a nivel nacional e internacional como Nauta, Elaia y BDMI, para conquistar el mercado global y escalar como locos.

Parece fácil y todo tiene sentido cuando lo ves retrospectivamente, pero estas 1.000 palabras condensan sólo los hitos, detrás hay trabajo, trabajo y trabajo. Capacidad de tomar las decisiones correctas sin apenas datos, de aprender de los errores, de preguntar, de pedir y de dar, y sobre todo, de sobrevivir, perseverar cada día adaptándose a las circunstancias y al mercado.

No hay recetas mágicas, ni listas de 10 consejos o checklists para llegar hasta aquí. Pero lo que quiero mostraros es que se puede, que con talento, esfuerzo y suerte se pueden crear proyectos de éxito en España.

Y como dice Juan Margenat, sobre todo, “contando con los business angels adecuados :)”.

Aprovecho este post, para explicar por qué me he desvinculado accionarialmente en esta ronda de un proyecto tan espectacular (espero poder seguir siendo su mentor el tiempo que me dejen!). Estoy convencido del éxito de Xavi y Juan, creo que van a revolucionar el mercado de los medios online, pero también creo que necesitan compañeros de aventuras adecuados para cada fase.

El business angel tiene su papel, apostando por locos cuando apenas hay nada creado, ayudando a pasar de la idea al hecho y abriendo puertas de clientes, medios y de inversores más grandes.

Una vez que los VCs entran en la ecuación, creo que sobramos. Nuestra misión está cumplida y simplemente nos terminaremos diluyendo en el proceso. Así que prefiero hacer caja, demostrar al ecosistema que es posible ganar dinero con este hobby y conseguir así el permiso de mi mujer, para invertir en más startups. :).

Pero los gestores de muchos fondos que financian series A, todavía no están de acuerdo con esta opinión. Y consideran que una salida en esta fase de los inversores privados, implica no creer en el proyecto, y sacar dinero de la ronda para hacer pequeños cash-outs, que podría utilizarse mejor dentro de la start-up. Es decir, preferirían que sigamos hasta el exit final.

Pero creo que la ganancia relativa para nosotros es pequeña, y podemos aportar menos ayuda en esta nueva fase, así que espero que cada vez abran más las puertas a hacer pequeños grandes exits tempranos a los inversores iniciales, para seguir invirtiendo en otros proyectos.

Por supuesto, hay otras opiniones muy válidas al respecto, y reproduzco aquí un interesante comentario de de Xavi sobre este asunto, para iniciar una sana polémica:

Yo como emprendedor, y eso que en Marfeel se ha terciado todo de una forma distinta, tampoco lo entiendo.

Parece que una ronda serie A sea una finalidad de por sí, cuando no lo es. Una ronda serie A es un medio para llegar más allá. Un indicador de que a lo mejor surge una empresa que sobreviva a la intemperie de los 4-5 años. Un indicador de que hay un producto con tracción o un modelo de negocio tentador.

A mi entender, los BA siguen siendo imprescindibles a posteriori de la ronda A, incluso mucho más que antes. Estoy de acuerdo que no jugarán en la liga de los VCs, pero de eso se trata. Se tiene que hacer piña con el equipo emprendedor, seguir aportando esa experiencia del “yo ya he pasado por aquí”. Y aunque la relación personal sea increíble entre emprendedores y BAs, sino hay intereses mutuos de por medio, queda todo en una anécdota.

El hecho de que hay un punto de salida tan temprano en una startup puede fomentar los wannabe, los roadshows y que la gente de profesión quiera ser “emprendedor” y dedicarse a levantar dinero. En realidad tenemos que ser apasionados de nuestro producto y preocuparnos de encontrar un modelo de negocio escalable.

Creo que el valor más diferencial e increíble de SeedRocket es el “yo ya he vivido esto” y creo que el acompañar una fase más sería de gran valor (y opinión personal, más justo económicamente hablando). El hecho de que entre bastante dinero en caja quiere decir que hay muchas cosas por hacer y un altísimo riesgo. El dinero en nuestro caso compra tiempo y paga incertidumbre. Sacar dinero de caja supone tener menos tiempo para ejecutar con más incertidumbre.

Creo que los emprendedores de éxito que hacen de BA es lo que necesita el ecosistema. La adrenalina, visión, experiencia y pasión son impagables.”

Juan Margenat también tercia en la discusión, y opina, “estoy más con la postura de Miguel aunque es cierto lo que dice Xavi, que varios VCs extranjeros alucinaron que diéramos salida a alguien. Pero si yo entro como BA y multiplico por 8-10 mi inversión, mi camino ha terminado ahí. Entre otras razones porque a partir de ese momento mi fuerza es cero y es posible que nunca recupere la inversión.”

¿Qué opináis los demás?

P.s.- Suerte y enhorabuena cracks!, os la merecéis!

 

 

 

A vueltas con la ley de emprendedores

miguel arias en emprendetve

La semana pasada me entrevistaron en el programa emprendeTV, del Canal 24h, contraprogramando al telediario, ahí es nada. El objeto era compartir mi opinión, como emprendedor, sobre las medidas anunciadas por el gobierno en el último consejo de ministros.

La celebérrima ley de emprendedores sigue en boca de todos, pero después de más de año y medio de espera, soy terriblemente escéptico al respecto.

Espero que los anuncios realizados no se queden de nuevo en titulares, y desgasten un poco más el concepto del emprendedor como salvador de la crisis y héroe anónimo. Y etéreo.

Todo el mundo quiere a los emprendedores ahora, como se quiere a los gatitos o a los bebés. Pero no sé cuánto ha calado entre la clase política el convencimiento de que los emprendedores (y en particular las startups tecnológicas de alto potencial de crecimiento) son los generadores de empleo neto frente a las grandes empresas que lo están destruyendo, con la crisis.

Tampoco sé si han entendido que no hace falta crear más ventanillas únicas, porque el problema fundamental no está en la burocracia. Tardar 1 día o 2 semanas en crear la S.L., no es para nada, el principal escollo que te vas a encontrar cómo emprendedor.

Quiero ser optimista y pensar que las medidas anunciadas van por el buen camino, si es que se aplican. Porque el gobierno no debe sólo legislar, si no  garantizar el cumplimiento de las leyes. ¿De qué nos sirve que se regulen los periodos de cobro de grandes empresas y administraciones, si en la práctica, todos se saltan los límites legales a la torera y seguimos cobrando a 180, 365 o, señor!!, 500 días?.

Por otro lado, no olvidemos que los emprendedores buscamos medidas que potencien el crecimiento, no la contracción. La pasada reforma laboral parece diseñada para abaratar el despido (necesidad y exigencia de la patronal), pero no para facilitar la contratación. Necesitamos bonificaciones de las cargas sociales de los nuevos contratos, pero no sólo durante el primer año o para colectivos muy determinados. Y seguimos sin poder contratar a figuras extranjeros, que serían clave para alcanzar posiciones de liderazgo internacional en nuestros sectores.

De las medidas esbozadas por la Vicepresidenta Saenz de Santamaría, las que más me han interesado son estas dos:

Ventajas fiscales para los inversores

Ser Business Angel en España es, todavía, un hobby carísimo. Como he dicho en otras ocasiones, creo que lo hacemos fundamentalmente por apoyar a otros emprendedores, realizarnos personalmente y devolver a  la comunidad.

Pero el riesgo asumido es altísimo, y si llegaras a tener alguna ganancia, tienes que tributar las ganancias como si fueran plusvalías por venta de acciones del mercado continuo (con liquidez y riesgo muy inferior) Y en muchos casos, no puedes declarar perdidas en las inversiones fallidas, porque las startups invertidas se convierten en zombies empresariales, pero sin cerrar por completo

Si finalmente se aprueba una deducción de las inversiones en startups del 20 %, eso permitirá que mucho más dinero fluya hacia estos sectores, en vez de quedarse en alternativas, que hoy día, son mucho menos productivas para nuestro país (como el ladrillo).

Segunda oportunidad empresarial

Es muy importante que no se penalice el “fracaso honrado”.  Me refiero a personas con ilusión y empuje y mucho trabajo, que asumen riesgos razonables y no consiguen sacar adelante sus proyectos, por falta de encaje, mala suerte, o vaya usted a saber por qué.

Los estudios demuestran que las empresas que vuelven a empezar tienen más éxito y una mayor supervivencia que la media de las empresas que empiezan; crecen más deprisa y dan más empleo. Falta saber cómo se limitará realmente la responsabilidad de los emprendedores y cuáles serán los mecanismos que permitan compensar las deudas contraídas y poder volver a empezar.

Y también queda por ver, cómo reaccionará la sociedad con el estigma del fracaso empresarial, porque por desgracia, en este país, si tienes éxito has tenido suerte y si fracasas, eres un torpe.

Otras medidas que he podido leer y que no quiero dejar de comentar son las siguientes:

Apoyo fiscal a emprendedores

Parece que se pretenden instalar deducciones fiscales por inversión de beneficios. Me parece interesante, aunque la realidad es que las startups no suelen tener beneficios los primeros años. Temo que sea una medida que facilite la ingeniería financiera para empresas más consolidadas.

Visado de emprendedores

Me parece muy importante que lo pongamos en marcha, siguiendo el modelo ya presente en países como Chile, Reino Unido o Canada.

Para crear un ecosistema potente es clave atraer emprendedores extranjeros. Aquí hay talento, buenas comunicaciones y una gran calidad de vida. ¿Podemos ser el Silicon Valley europeo?.

De todos modos, aunque atraigamos el talento emprendedor en una fase inicial, si el ecosistema de financiación no permite a los proyectos crecer en España, se irán a Londres o EEUU en cuanto tengan tracción. Y necesitamos crear campeones nacionales, que se establezcan en nuestros ecosistemas y actúen como polo de atracción para otros proyectos. Faltan startups españolas que facturen más de 100 Mill de euros y sigan establecidas en España.

Establecimiento de ayudas a la internacionalización de nuestras empresas

No creo en los manuales de internacionalización o los cursos prefabricados. Sí que creo en cambio en el valor de compartir experiencias con otros emprendedores que están pasando por procesos similares.

Además, la ayuda a viajes de prospección nos ayudó mucho a internacionalizar Imaste en su momento y nos permitió superar la crisis vendiendo fuera.

Pero ¡cuidado!,  debemos eliminar por completo el turismo de negocios subvencionado por las administraciones. Pseudo-emprendedores que van de misión comercial en misión comercial, sin reunirse con nadie, para ver mundo.  Hay que sacarle partido a esos viajes y evaluar resultados por parte de todos los agentes implicados.

El ICEX puede apoyar mucho a la internacionalización de las empresas, pero tiene que adaptarse a las nuevas tipologías de empresas (tecnológicas, web) y ser más flexible en sus iniciativas y programas.

Criterio de devengo en el IVA. 

Parece obvio, pero no queda nada claro cómo se va a aplicar, y todavía faltan meses para que entre en vigor. Temo que se quede en otro titular.

¿Y qué es lo que falta?

Lo primero es que los políticos dejen de buscar la foto con los emprendedores, y ayuden a desactivar esta burbuja irreal, en la que emprender es supercool, aunque no tengas ni siquiera una empresa.

Necesitamos que nos dejen trabajar, que no subvencionen proyectos vacíos, si no que ayuden a crear un ecosistema potente, un marco legislativo favorable y una sociedad que entienda los riesgos del emprendimiento, pero no los tema.

Faltan más medidas sociales, que incidan en el factor cultural como barrera al emprendizaje. Aunque el aspecto social ha mejorado mucho, es necesario que la creación de iniciativas empresariales forme parte de nuestra cultura.

El emprendizaje no debe ser una asignatura, si no parte transversal del proceso formativo. Hay que enseñar a los niños a crear cosas, entender los recursos necesarios para desarrollar actividades empresariales, jugando. Y fomentar la aparición de roles cercanos, quizá Amancio Ortega parezca demasiado lejano. Creo que hay que mostrar que sí es posible, que se puede hacer.

Hay ya varias spin-offs de éxito, formadas por miembros del equipo de IMASTE, que han visto que si nosotros, tontos de capirote, hemos podido montar una startup con garantías, ¡es posible conseguirlo!.

Propongo mostrar los procesos de formación de una empresa (desde la idea hasta el establecimiento, los primeros clientes, etc) en  la TV, en horario prime-time. Nadie sabe qué es lo que hacemos realmente. Lo que trabajamos y nuestras incertidumbres.

Por último, no podemos olvidarnos de la importancia del Ecosistema emprendedor.

Es muy difícil construir un Silicon Valley europeo. Lleva tiempo, exige un complejo equilibrio de financiación, cultura emprendedora, universidades integradas con el tejido empresarial, mentalidad internacional, atracción de talento, mercado potente…

Pero se pueden hacer cosas en Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao… Wntre ellas, fomentar el  networking de calidad entre emprendedores.  La ayuda mutua, sin apoyos oficiales, y poder llorar en el hombro de otro compañero que entiende tus miedos y frustraciones

En Chamberi Valley, en medio de la crisis, más de 30 emprendedores tecnológicos dan empleo más de 400 personas y estamos convencidos de que se puede trabajar desde aquí, para sacar a este país de la crisis

Que la ley de emprendedores, como la inspiración, nos encuentre trabajando…

P.s.- Aquí podéis ver mi intervención en el programa y la de verdaderos expertos como Montse Mateos, Soraya Mayo y Paco Moreno.

Nueva inversión, entro en Reclamador.es

reclamador.es

Aunque este año me estoy tomando con calma la evaluación e inversión en otros proyectos, ya que la integración con ON24 Inc ocupa mi cabeza por completo, no he podido resistirme a invertir en Reclamador.es, la web de las reclamaciones colectivas.

Me resultó muy atractiva desde el primer momento la intención de reclamador.es de cubrir el gap existente en las reclamaciones a aerolíneas por retrasos, overbooking, cancelaciones o problemas con equipaje, sobre todo después de sufrir personalmente el despropósito de Air Madrid con un viaje Santa Cruz de Tenerife-Madrid que duró la friolera de 33 horas.

Uno de mis criterios fundamentales para invertir en un proyecto, es el emprendedor, y  Pablo Rabanal, me parece un auténtico crack, con un empuje y una visión de negocio rompedoras.

Reclamador.es es una de las startups ganadoras de la última edición del campus Seedrocket Madrid, donde soy mentor. Así que, como en mis anteriores inversiones, me sirve de aprendizaje e inspiración, poder co-invertir con gurús como François Derbaix, Yago Arbeloa, Carlos Blanco…Esta vez, incluso he convencido a mi socio Miguel Fernández Lapique, para que se sume al mundillo del Business Angel patrio :).

La ronda tiene un importe total de 100 mil euros, pero creo que los mentores podemos aportar mucha más cosas además de la financiación: visión del mercado, estrategia de marketing, contacto con inversores, partners o clientes y sobre todo, sentido común.

Tengo muchas ganas de ver cómo evoluciona el proyecto, que ya tiene cientos de usuarios y una tasa de éxito del ¡100 % en casos ganados!. Y con el potencial de extender el modelo desde las aerolíneas a muchos otros sectores donde las quejas de los consumidores son generalizadas.

Así que, un poco de publicidad ahora, si tu vuelo ha sufrido un retraso de más de 3 horas, si tu vuelo ha sido cancelado, si te ha afectado un overbooking o si te han perdido o dañado una maleta, no olvides delegar tu reclamación en Reclamador.

Tienes hasta 2 años para reclamar. Y los que hemos reclamado a través de AENA o a titulo personal , sabemos que las aerolíneas sólo te dan largas, si es que te contestan. En cambio, al poner la reclamación en manos de profesionales, sabes que el proceso se llevará a cabo hasta el final, y sólo pagas en caso de éxito (un 30 % de la indemnización conseguida).

¡¡Que tiemblen las aerolíneas poco cumplidoras!!!!

Más info sobre Reclamador en su blog,Twitter, Facebook, Linkedin y Youtube

Noticias relacionadas:

Las tribulaciones del business angel español

No hace demasiado, un emprendedor me dijo que los business angel en España son como los unicornios. Todo el mundo habla de ellos, pero nadie ha visto nunca a uno.

Pero se equivoca, los business angels hispanos existen y son cada vez más, más profesionales, expertos y conectados. Aunque, como siempre digo, ser business angel en España es un hobby muy, pero que muy caro.

En un ecosistema emprendedor todavía incipiente como el nuestro, invertimos en proyectos poco profesionalizados y con una altísima tasa de mortalidad. Además, no llegamos ni de lejos a las tasas de inversión individuales, que investigaciones recientes apuntan como mínimo para garantizar un retorno razonable: al menos 20 inversiones de 10-20.000 euros para una cartera equilibrada.  

Por otro lado, la financiación de una primera ronda de inversión (serie A) es, de momento, escasa, por lo que incluso los proyectos que superan las tensiones entre socios, los retos de mercado y los errores de enfoque iniciales, tienen pocas posibilidades de alcanzar masa crítica suficiente.

Espero que a partir de ahora, con la existencia de fondos de inversión con más músculo financiero como Kibo, Active Venture Partners o Cabiedes & Partners, junto con la ampliación de fondos como Vitamina K o Inverready, permita que se corrija el gap tradicional de la financiación de startups españolas, de entre 0,5 y 1,5 millones de euros.

Pero volvamos al business angel patrio, ese individuo que ha puesto de 5 a 20.000 euros de su dinero en una startup recién creada (ya, una miseria diréis, pero a ver quién es el listo que se atreve a meter más de 20.000 euros al año en una caja de cartón, que lo más probable es que se queme y que en todo caso, no se podrá abrir salvo que se alineen los astros). Preguntadle a vuestras parejas, no emprendedoras, lo que opinan del riesgo asumido y qué otros usos más gratificantes darían a ese dinero.

Pues bien, ese valiente, va y mete el dinero ilusionado y encima se implica a tope para aconsejar al emprendedor novel. Le presenta a sus contactos, le ayuda a pivotar y hacer más coherente su proyecto y le acompaña en los malos momentos y las indecisiones.

La mayor parte de las veces, esa startup cerrará al cabo de un año, y el inversor no se lo tomará mal. Son las reglas del juego: “ánimo chicos, llamadme para la siguiente y un abrazo”.

Pero el dinero se habrá perdido para siempre…

Y en el caso increíblemente afortunado de tener buen ojo y mejor suerte, la empresa crecerá y tendrá nuevas necesidades de financiación. E incluso puede que consiga levantar la siguiente ronda A, pongamos que con una valoración pre-money de 1-2 millones y una inyección de capital cercana al millón de euros.

Pues en ese momento, en el que los business angels yankis se apartarían elegantemente a un lado haciendo un bonito cash out de 4-6x veces su inversión, en España, resulta que los siguientes inversores, por lo general, no prevén que el business angel reciba nada.

De hecho, se esperará de ti que permanezcas en el proyecto, durante varias rondas posteriores o hasta la hipotética venta final, mientras te diluyes enormemente. Todo para evitar dañar al proyecto que tanto has apoyado y por cuyo éxito que te alegras una barbaridad. Por supuesto.

Los VCs más generosos esperarán que, en todo caso, aceptes un descuento por liquidez significativo y vendas tu participación a una valoración, que ronde la mitad de la valoración de la ronda A, y… ¿pelillos a la mar?.

Pues no, porque después de todo, el estado te dirá que has tenido plusvalías extraordinarias con las acciones que habías comprado, con el mismo tratamiento que el mercado continuo y se llevará un 27 % de tus ganancias. Que además no podrás enjuagar con las pérdidas de los otros proyectos, porque aunque su valoración sea casi cero, no han dejado de existir aún y no tienen valor de mercado de referencia.

Y a pesar de todo, quiero seguir invirtiendo como business angel en proyectos tecnológicos en España. Es lo que tienen los hobbys, que se basan en sentimientos y no tienen por qué ser racionales…business angel en españa