Aquí no hay playa, y qué?

aqui-no-hay-playaLlevo unas semanas oyendo la misma cantinela respecto a Barcelona, como gran y casi único foco emprendedor del país.
Todo empezó cuando comenté con varios amigos emprendedores de Chamberi Valley, lo difícil que me resulta encontrar a programadores con experiencia y talento en Madrid. Me sugirieron contratar a informáticos del este de Europa, en particular Polonia o Chequia. Pero me llevé una gran sorpresa al ponerme manos a la obra, porque muchos programadores del este prefieren trabajar en Barcelona, porque:

  •     Cito textualmente, “mola más”
  •     Tiene un ambiente más cosmopolita e internacional
  •     Tiene más marcha, una calidad de vida superior
  •     Y además, tiene playa…

Después me entero de que varias startups con sede en Madrid, dicen que son de Barcelona cuando visitan a clientes o potenciales inversores en EEUU, porque les ayuda para vender su marca y situarse en la mente del interlocutor. Y por último, va Wired y publica un artículo con las capitales más “calientes” para emprender en Europa y saca Barcelona, pero no Madrid.

Se acabó!!!, hay que hacer algo al respecto. No sólo por el orgullo regional (como asturiano, no me siento especialmente afín al foro) si no porque el éxito de las campañas de relaciones públicas de Barcelona como Hub del emprendimiento nacional, hace daño a nuestras empresas con sede en Madrid. Dificulta la búsqueda de talento para nuestros equipos y afecta a nuestra imagen, prestigio y finalmente, a las ventas. Además y sobre todo, porque no es cierto.

Salvo por lo de la playa (en lo que Gallardón está trabajando hace un tiempo), no puedo estar de acuerdo con la afirmación de que Barcelona gane a Madrid como capital de los emprendedores en España. Aquí tenemos un ecosistema de emprendedores de nuevas tecnologías vibrante, con un gran crecimiento internacional y además hay muchas iniciativas que ayudan a que crezca el networking entre los emprendedores “madrileños” (que gatos, lo que se dice gatos, no debe haber muchos).

El gran Bernhard Niesner de Busuu, demuestra cómo es posible ser guiri y triunfar en Madrid, con un equipo internacional y conquistando el mercado mundial. Koldo e Iñaki de Madpixel.es, no sólo cosechan grandes éxitos desde Chamberí, si no que además lanzan empresas para comerse el mercado americano en el mismísimo Silicon Valley. Iñaki Arrola no sólo dirige Coches.com si no que encuentra tiempo para invertir activamente en varias de las nuevas start-ups que se crean en la ciudad y ha montado un fondo de capital riesgo para acompañarlas en su desarrollo.

Alexis Bonte es otro ejemplo de emprendedor extranjero (en Madrid, a diferencia de Barcelona, nadie es de fuera) con un proyecto de éxito a nivel global, erepublik. Javier Andrés ha conseguido una importante financiación para llevar ticketea a otro nivel, con un socio industrial de la categoría de Atrapalo.com. Angel María Herrera no para de montar empresas a cascoporro (Bubok, evoluziona…) y aunque dice que es un experto en ganar premios, me consta que también sabe hacer que facturen ;).  Tomy Lorsch siempre está metido en los fregados más interesantes, desde Findasense. Pablo Elosúa busca redefinir los agregadores de descuentos con Yunait y Diego Mariño la va a volver a montar parda, con Ducksboard.

Y también tenemos en Madrid a vacas sagradas del emprendimiento patrio, como los hermanos Encinar de idealista, 11870, etc. A Zaryn y el proyectazo de Tuenti (ese facebook que usa la gente de Madrid, oí decir a un amigo catalán en su momento), a Alberto Knapp y su factoría de creatividad en The Cocktail, a Joshua Novick y la primera empresa que cotizó en el Alternext de Paris, Antevenio, o a Julio Alonso, no sólo es un gurú de los contenidos web, si no que gestiona la mayor red de blogs en habla hispana en Weblogs.

Y sólo cito algunos de los casos que conozco, pero hay muchos más. Desde que montamos Chamberi Valley, para crear un espacio de networking entre emprendedores consolidados de Madrid (con más de 1 mill euros de facturación o inversión), en el grupo hay más de 20 emprendedores que tienen actividad en todo el mundo, con más de 50 mill euros de facturación agregada y más de 300 puestos de trabajo creados.

Lo que pasa es que aquí no nos sabemos vender.

Tuve la fortuna de coincir con eyeos en Cebit hace un par de años. Además de pasármelo muy bien con el gran Pau y compañía, pude comprobar in situ cómo se las gastan los medios catalanes con la cobertura de sus start-ups. Aquí no hay nada parecido… Y lo mismo pasa con el apoyo institucional. En Madrid, imagino que será porque están las sedes de las instituciones nacionales, parece que el apoyo es para todos los emprendedores de España, mientras que en Cataluña, hay un apoyo muy fuerte al emprendedor catalán, tanto desde los Ayuntamientos, como de la Generalitat.

Desde PromoMadrid se llevan a cabo algunas iniciativas y el Ayuntamiento de Madrid parece muy volcado en obtener resultados de la red de viveros, pero creo que queda mucho por hacer, para que nuestro rival no sea Barcelona, si no Silicon Valley.

Madrid es una ciudad perfecta para montar una start-up, y para los que no estéis del todo convencidos, listo algunas de sus ventajas, aunque espero que me ayudéis a hacer la lista todavía más larga con vuestros comentarios:

1. Ecosistema emprendedor. Desde una fase inicial (con first tuesday, iniciador, thursday, las incubadoras de Madridemprende, Wayra de Telefónica, etc) hasta para proyectos más consolidados (Chamberi Valley) es posible encontrar el apoyo de otros emprendedores para abrir puertas, encontrar mentores, acceder a financiación, etc.

2. Conexiones – Transporte. Desde Madrid-Barajas es posible viajar con vuelos directos a gran parte del mundo (falta ese vuelo directo a San Francisco!!). Además, para el negocio nacional, es posible estar en menos de 3 horas en prácticamente cualquier punto del territorio nacional en tren, carretera o avión.

3. Grandes cuentas – Instituciones. Si tienes un negocio BtoB, las sedes o direcciones nacionales de gran parte de las grandes empresas españolas e internacionales están en Madrid. Puedes acceder cara a cara a los responsables de marketing, desarrollo de negocio, etc.

4. Instituciones educativas – Comunidad universitaria. En Madrid hay 16 Universidades con todas las titulaciones oficiales y una masa estudiantil de más de 200.000 universitarios, que pueden servir de target para tus aplicaciones, o como caladero de talento. Además, cuenta con instituciones de post-grado de prestigio, como el IE Business School, que tiene un gran programa de apoyo a emprendedores de la mano de Gary Stewart y Juanjo Güemes.

5. Acceso a la financiación. Como de todos modos tendréis que iros fuera para encontrar capital riesgo, los vuelos a Londres son muy baratos desde Madrid ;P. Y hay conexión directa con Boston o Nueva York.

6. Calidad de vida – Apertura social. En Madrid, todo el mundo viene de fuera y la ciudad tiene un gran cultura de acogida a inmigrantes de otras comunidades y extranjeros. Además tiene una gran población erasmus y espero que podamos atraer cada vez más al talento de otros países, porque en Madrid se vive muy bien. Tenemos más marcha que en ningún otro sitio, y una oferta de ocio-cultural envidiable (que ya querrían en Barna).

En fin,  podéis ganar la Liga, podéis ganar la Champions, la Supercopa, pero a emprender, no nos gana nadie!.

Las 4 cláusulas clave en un Capital Riesgo

Muchas veces, los emprendedores están obsesionados con conseguir la valoración más alta en una ronda de inversión. Como si eso fuera una medidad de su éxito personal o profesional.

Como explicaba perfectamente Bernhard de Busuu, ayer, en los Venture Days del Instituto de Empresa, que organiza estupendamente Gary Stewart, hay elementos con la misma o mayor importancia que la valoración de la startup a la hora de negociar. Entre ellos, la química con el inversor, el tiempo necesario por su parte para tomar decisiones o las cláusulas del acuerdo entre socios.

Este acuerdo entre socios (term sheet) es fundamental, ya que permite a los inversores tener una mayor seguridad en su inversión y compensar en parte el poder “no legal” que tienen los emprendedores que conocen completamente el modelo de negocio. Además, les permite tener una mayor libertad para conseguir vender su participación en un tiempo razonable, que es el objetivo último de toda inversión.

Hay multitud de cláusulas en los term sheets, pero intentaré explicar de manera breve las características de las cuatro cláusulas principales que os vais a encontrar en casi cualquier propuesta.

1. Materias reservadas:

Las materias Reservadas son una serie de decisiones, que se definen en el acuerdo, y que deberán tomarse con la aprobación de los consejeros designados por el Capital riesgo, que tienen derecho de veto. Sin importar cual sea la participación real del fondo en el accionariado de la empresa, que por lo general es minoritaria. Ayer mismo me contaban una situación absurda, en la que los emprendedores de una startup participada por un fondo español, tenían que contar con el visto bueno del capital riesgo para cada una de sus contrataciones. Lo cual conduce a un bloqueo seguro de la marcha de la sociedad.

2. Prohibición de transmisión de participaciones del emprendedor:

Esta clausula busca evitar que los emprendedores puedan vender su participación por su cuenta, mientras el Capital Riesgo siga en el accionariado de la compañía. El capital riesgo realiza siempre una inversión financiera, y no quiere quedarse en un negocio en el que los emprendedores abandonen el barco, ya que desconoce cómo llevar el día a día. Con esta clausula, pueden vetar toda venta de una parte o el total de las acciones de los emprendedores a terceros. Este periodo de “lock up”, puede limitarse en el tiempo (por lo general entre 3 y 5 años), para después dar libertad a cada socio para poder vender su parte de forma independiente.

3. Liquidación preferente:

Gracias a esta clásula, el capital riesgo podrá exigir la devolución íntegra de los fondos aportados, antes de comenzar el reparto después de una venta. Es decir, si la venta de la empresa se hace por 5 millones de euros, y el fondo había metido 1 millón de inversión. Primero recuperará ese millón, y después se repartirán los 4 millones restantes de acuerdo con el porcentaje de acciones que cada parte posea. De este modo, el inversor tiene una garantía adicional para que, en caso de que la empresa vaya mal, recuperar una parte mayor de sus inversiones frente a los emprendedores.

4. Derecho de Arraste (Drag Along):capital riesgo

Esta cláusula permite que si el capital riesgo recibe una oferta de compra por el 100% de la compañía, pueda obligar a los emprendedores a vender toda su participación por el precio recibido en la oferta, aunque no estén de acuerdo con el precio. Por lo general esta cláusula sólo se aplica en caso de no cumplirse ciertos hitos definidos con anterioridad. Para intentar atenuar esta cláusula, que suele ser inegociable, el emprendedor puede intentar poner un suelo en la valoración de la compañía o de sus participaciones.

Si consideramos la aplicación de la clausula del derecho de arrastre en combinación con la de liquidación preferente, podemos entender como en muchas operaciones de venta de startups, el emprendedor ha terminado sin recibir prácticamente nada, después de poner la idea, años de esfuerzo e ilusión.

Además, hay otra serie de cláusulas que tienen como objeto incentivar al emprendedor para que no se acomode y busque una venta futura con el mayor ahínco posible, como son el control de salarios del equipo directivo durante todo el período de la inversión, la prohibición de repartir dividendos, etc.

En definitiva, si no tienes una necesidad fundamental de este tipo de fondos, que tienen también sus cosas positivas, mi recomendación es que intentéis montar vuestro proyecto “low-cost” con financiación propia.

También podéis intentar contar con apoyo público (ENISA, Neotec) y con aportaciones de “smart money” de “business angels”, donde el dinero no tiene que ser lo más importante, pero alejaos en lo posible de operaciones con un carácter tan financiero y tanto riesgo como éstas.

Chamberi Valley, un punto de encuentro de emprendedores

Dicen que las claves del éxito de Silicon Valley se basan en los siguientes factores:

1. Un ecosistema que favorece el acceso a la financiación con suficiente número de Business Angels y Venture Capital, para acompañar todo el proceso de crecimiento de las startups.

2. Una universidad de prestigio con importantes conexiones con el mundo empresarial, de modo que la investigación se puede aplicar con facilidad y rapidez en el mercado, aka Stanford.

3. Una cultura que valora el fracaso como un aprendizaje en el camino del emprendedor y no lo penaliza.

4. Una vibrante escena emprendedora, dónde es posible hacer networking de alta calidad a todas horas y aprovechar las redes de emprendedores de éxito para lanzar nuevos proyectos y aprender de su experiencia.

Es difícil que Madrid pueda conseguir replicar esas condiciones de contorno a corto plazo (quizá nunca), y sobre todo, es imposible que se consiga desde la iniciativa pública, con subvenciones, viveros e iniciativas de lo más variopinto. Loables, pero insuficientes. La realidad, es que la salida a la crisis que vivimos en España, sólo podrá surgir desde la sociedad civil, y en particular desde los emprendedores que creen puestos de trabajo, proyectos internacionales y organizaciones sostenibles a largo plazo.

En este sentido, hace un año, algunos emprendedores de Madrid vimos que existían muchas iniciativas de fomento del espiritu emprendedor (charlas estilo Iniciador, jornadas universitarias, etc) para gente que está empezando, pero apenas existen puntos de encuentro para emprendedores “consolidados”. Por consolidados quiero decir que, aunque siguen viviendo al filo de la navaja (eso nunca cambia), pasando del miedo y la ansiedad a la exultante satisfacción en segundos, al menos han llegado a tener un cierto tamaño en términos de equipo, ventas, mercado, internacionalización, etc.

Y eso hace que tengan que enfrentarse a problemas nuevos, como la gestión de equipos crecientes, la búsqueda de financiación en rondas sucesivas, la internacionalización, etc.  Para poder afrontar estos retos, en Silicon Valley tienen toda una red de asesores, advisory boards, emprendedores, etc. Por estos lares, al fin, tenemos Chamberi Valley.

Porque en Madrid hay un interesante número de emprendedores que están consiguiendo grandes resultados a nivel nacional e internacional en el mundo web, con proyectos punteros y equipos multinacionales. Y muchos de esos proyectos tienen su sede en Chamberi y aledaños, quizá porque es un barrio cool y está céntrico, aunque la conexión de banda ancha sea deleznable (nota para el ayuntamiento de Madrid: una ayuda importante para mejorar la competitividad de las empresas madrileñas de nuevas tecnologías serían poner fibra óptica en el centro de Madrid, parece mentira que estemos así…)

No se trata nada más que de un punto de encuentro informal entre emprendedores, con un requisito previo de facturar más de 1 millón de euros/año o tener más de 1 millón de euros de inversión, en el que podemos llorar en el hombro de otros emprendedores que sufren los mismos problemas y nos animan con sus alegrías, proyectos y éxitos. Además, invitamos cada encuentro a un “ponente de ponentes”, de excepción, para que comparta su experiencia con nosotros (sin charlas magistrales) y entre al trapo de discutir nuestras inquietudes, y por qué no, pajas mentales.

El lugar, Al vacío, un espacio gastronómico donde un máximo de 16 emprendedores podemos degustar un menú de excepción y charlar sin ruidos y sin tener que compartir, casi, mesa y mental con otros comensales. Y la fecha, una vez cada aprox. 2 meses, según el ánimo de los miembros del grupo.

Ayer tuvimos nuestro 6º encuentro, con la inestimable presencia de Alberto Knapp, que no sólo es un gurú del emprendimiento y las nuevas tecnologías, si no que, además es majete y divertido. Nos ganó con su humildad y sus interesantes anécdotas, mientras Bernhard de Busuu compartía la experiencia de firmar la entrada en su capital de Martin Varsavsky en su ático de Nueva York, o Koldo e Iñaki nos hablaban de sus planes de ir a San Francisco para montar un apasionante proyecto.

Como es de esperar, cada uno tiene ideas muy distintas sobre las estrategias a seguir en cada caso, unos estan a favor de coger financiación de capital riesgo, otros totalmente en contra, unos argumentaban contra la implantación de EEUU del equipo directivo, otros se van para allá en pocas semanas. Pero al compartir nuestros problemas e ilusiones, conseguimos algo que en Silicon Valley dominan: reforzamos nuestro espiritu emprendedor, reducimos el miedo al fracaso y nos lanzamos de nuevo, para conquistar desde Madrid, el resto del mundo.

Si te interesa formar parte del grupo de Chamberi Valley, y cumples con los requisitos de entrada, te invito a inscribirte aquí!: http://www.linkedin.com/groups?mostPopular=&gid=3118726